
En los últimos años se ha oído hablar mucho sobre la posibilidad de que se construyera un balneario en el Puerto Viejo de Algorta, rompiendo así con tantos y tantos años de tradición. Este lujoso centro se edificaría en la planchada de las antiguas piscinas y en la pequeña cala que hay entre los murallones y el paseo de Ereaga.
Este hecho ha dividido al pueblo de Getxo en dos claros sectores: los que apoyan el proyecto, que son mayormente las autoridades políticas, y los que no quieren que se construya bajo ningún concepto ya que el Puerto Viejo nunca más sería lo que fue y lo que hoy en día es.
En mi opinión, por muchos beneficios económicos que supondría para nuestro ayuntamiento la construcción del balneario, por mucho que se incrementara el número de turistas que nos visitase y por mucho que pudiésemos disfrutar de un centro como este tan cerca de nuestras casas, esa obra no se tenía ni que haber planteado. Se trata de romper bruscamente con la propia naturaleza, que ha querido que esa pequeña calita este donde hoy en día está; con las características tan tradicionales que tiene hoy por hoy el puertito; con las fiestas que ahí se celebran, que ya no serían lo mismo sin los murallones para saltar y sin las playa para realizar las pruebas…
En definitiva, el Puerto Viejo esta muy bien como hoy en día esta. Ya se le explota al máximo con las carpas que se instalan para el circo, conciertos y demás, y con toda la gente que domingo tras domingo nunca falla a tomar algo por todos los bares situados en la zona, como para encima quitarle un pedacito de espacio que ha sido suyo toda su vida.