Al final todo ha salido bien con el secuestro del atunero Playa de Bakio. El pasado domingo con 26 tripulantes a bordo, cinco de ellos euskaldunes, el atunero fue secuestrado en aguas somalíes. Pero ayer, día 27, los tripulantes fueron liberados gracias al dinero que no se sabe quien a quién ha pagado.
Fueron liberados alrededor de las 17:15 horas, después de que los piratas abandonaran el barco. Se asegura que todos los tripulantes han estado bien en todo momento y regresarán dentro de unos días.
Cuando escuché esta noticia me quedé sorprendida. Nunca había oído nada relacionado con piratas y no me imaginaba que nada así podría pasar. Pero tampoco pensé que iban a recibir buen trato y así ha sido. Escuché en la tele a la hija de uno de los tripulantes y hablaba muy tranquila. El padre de esta chica había llamado a casa y había informado de lo ocurrido y les dijo a sus familiares que se encontraba bien. Pero aun así no se cómo su familia podía dormir tranquila pensando que ese hombre se encontraba con un grupo de piratas.
Al oír la palabra pirata a mi sólo se me vienen robos, ron y la palabra oro a la cabeza. Esto es porque nunca había oído nada que tuviera que ver con ellos y lo único que sabía era lo que había visto en las películas, es decir, nada.
Me parece curioso que en este siglo, con todo lo que han avanzado las cosas, algo que yo tan lejano veía suceda. Esta noticia me ha servido para darme cuenta de que lo que yo tenía por leyenda forma parte de la realidad.