La mala repartición La deficiente distribución de alimentos entre diferentes países, ha sido durante la historia históricamente la mayor desigualdad que ha habido se ha dado en el mundo. Hoy en día los países del Tercer Mundo no pueden abastecer a su población de alimentos. La falta de alimentos se da por siendo la falta de alimentos debida a diversas razones: la necesidad de exportarlos alimentos para aliviar la deuda externa, una sequía, una mala cosecha por plagas…
Los ingenieros genéticos han conseguido que las hortalizas y productos vegetales sean más abundantes, más resistentes a los cambios de clima, más grandes… No obstante, es cierto, que estos alimentos transgénicos pueden producir cáncer, alergias, dañar la cadena alimentaría o simplemente hacer más fría, mecánica y globalizadora la horticultura.
Podríamos pensar que con el invento de los vegetales transgénicos los países del tercer mundo tendrían una oportunidad de abastecer a la población, pero los intereses de los laboratorios de ingeniería genética no comparten esos objetivos. Estos laboratorios no venden a países tercermundistas la posibilidad ilimitada de producir alimentos autónomamente, es decir, las semillas de cultivo transgénico que venden son estériles así de tal modo que tras la cosecha no pueden sembrar más y necesitan volver a comprar más semillas a los laboratorios. Este círculo vicioso no dura mucho, así que en vez de vender a países tercermundistas la venta se deriva hacia los agricultores del primer mundo. Nuestra sociedad ha dejado bien claro el rechazo hacía los alimentos transgénicos, pero ¿Quién sabe cuantos consumimos?
No podemos quedarnos sentados. Si los laboratorios no están dispuestos a vender las semillas, la ciudadanía deberá concienciarse y preparase para conseguir que los alimentos queden mejor repartidos y para eso es necesario boicotear a las multinacionales que se enriquecen comprando los alimentos a bajo precio y vendiéndonoslos a nosotros el doble de caras al doble de su precio. Empresas como Danone, Nestle, Coca Cola… son el mal de este mundo que debemos erradicar.