Alumnos de 2º de bachiller de Aixerrota de la asignatura Aisia acudimos dos días a Sobrón – un pequeño pueblo de Araba- a practicar una serie de deportes de “riesgo”, así como: puentig, rapel, tiro con arco y descenso de cañones. Durante estos dos días el tiempo se portó bien con nosotros y nos dejó practicar todos deportes mencionados anteriormente.
La experiencia fue inexplicable. Es imposible explicar la sensación en el momento que estás colgando en los aires con sólo la ayuda de dos cuerdas, balanceándote por encima de un río de un lado a otro de el puente que está a unos cuantos metros del suelo. Antes de lanzarnos al vacío sentíamos dentro de nosotros una sensación que nos decía no te tires, pero una vez en el aire no hay marcha atrás. El peor momento, y parece imposible pensar que sea este, pero es así, es cuando te tienes quedar agarrado a la baya valla del puente por la parte de afuera hasta el monitor te sujete bien. Decimos que este es el peor momento de todos ya que tienes que aguantar tu cuerpo sobre una base de piedra de muy pocos centímetros y ves el río debajo de ti. Pero una vez en el aire eres como un niño saboreando una piruleta.
También practicamos descenso de cañones. Antes de ponernos manos a la obra tuvimos que ponernos unos buzos en los que nos costó meternos, después nos pusimos unos cascos (que en vez de ir a hacer descenso de cañones parecía que íbamos a ir a las minas) y fuimos para el río, un río en el que nos helamos de frío. Dentro del río de uno en uno pasábamos por encima de las piedras y en ocasiones debíamos de dar saltos desde una roca. Para poder seguir con el camino hicimos rapel (bajar por una pared con una cuerda). Era una pared muy empinada por la que pasa agua y una pequeña cascada, pero pudimos ir para adelante. Cuando llegamos al final tuvimos que subir sin ayuda de ningún instrumento, solamente con nuestras uñas, una pared para poder comer nuestro merecido almuerzo.
Se ve claramente que me a ha encantado esta experiencia, que nos a dado a conocer distintas formas para divertirse, en las que por un precio asequible puedes gozar de dos preciosos días en plena naturaleza y desaparecer de la rutina de todos los días.
Os recomiendo ir a este tipo de sitios, merece la pena.