En la actualidad hay tema que preocupa a ecologistas y a gran parte de Euskal Herria. Desde la revolución industrial Europea del siglo XIX la ecología y el medio ambiente han sido despreciados e ignorados. La mayoría de confesiones e ideologías Europeas ( y por inercia las americanas también…) no se han percatado en el transcurso de la historia de la importancia de preservar el tesoro que nos ha concedido la naturaleza. Los gobiernos democráticos capitalistas necesitan de la destrucción de la ecología para subsistir y cada día buscan nuevas formas de devastación en su propio provecho.
Hoy día, la frágil vitalidad del ecosistema de nuestra pequeña comunidad peligra. El Gobierno Vasco pretende construir centenares de kilometros de vía para un tren denominado TAV (Tren de Alta Velocidad) empezando por Gipuzkoa en el 2008. El tren de alta velocidad tratará de unir las tres capitales de la comunidad autónoma vasca con el resto de España y Francia. El tren es una muestra más de la globalización y del apogeo del imperio del cemento.
El TAV, aparte de ser una empresa harto complicada y costosa, es hija de la política neoliberal del Gobierno Vasco. Este tren sólo conectará las capitales y no aportará nada nuevo a los pueblos pequeños, más aun, acelerará su despoblación en beneficio de las grandes urbes. Estas ciudades recibirán el beneplácito de los dirigentes gubernamentales con más confort, seguridad, servicios sociales, más empleos… mientras que los pueblos serán ignorados e incluso se reducirán por la cercanía del tren. Tenemos como ejemplo el município de Atxondo por donde el tren pasará a tan solo doscientos metros del pueblo, y al que los expertos ya han augurado un drástico descenso demográfico.
Por otra parte, el tren de alta velocidad incrementará la desigualdad económica y acrecentará la concentración del poder. El TAV es una obra pública, o al menos eson dicen, ya que deberíamos saber que este tren como buena creación burgesa que es beneficiará a empresas privadas abaratando el coste de transporte de mercancía. Por otra parte, este proyecto acarreará el aumento demografíco de las ciudades y consigo el paraíso para los concejales urbanísticos: más viviendas, hipermercados, carreteras, puertos…
Pero dejando a un lado el problema socioeconómico, me gustaría remarcar el impacto ecológico que supondrá esta monstruosa obra. Para que el este tren de alta velocidad consiga la velocidad óptima necesitará disponer de una vía lo más recta y llana posible, algo inpensable en una topografía tan complicada como la que tiene la comunidad autónoma vasca. Por otra parte crear esta vía supone dividir en dos un ecosistema con una red eléctrica; no podemos ni imaginar el resultado que tendrá en la fauna al dividir su habitat natural.
Por último, me gustaría demandar denunciar el despilfarro energético que provocará un tren de semejante velocidad. Para matener el suministro eléctrico será necesario construir nuevas centrales térmicas, nucleares, eólicas, gaseoductos… lo que sin duda no beneficiará a la ya dañada madre naturaleza. Tal vez deberíamos dejarnos de tanta velocidad y recordar tiempos más sencillos.
Es verdad lo que dices, pero el AHT no solo pasara al lado de algunos pueblos, sino que tambien los atraviesa dividiendo en dos tierras de siembra y de pasto, casas, pueblos ,… Por lo que el gobierna jeltzale expropiara las tierras que se les pongan en el punto de mira dando por compensacion ciertas tierras de valor menos no solo econimoco sino agricultural, por que son mucho mas pobres de vegetacion y regadio. Por lo tanto como bien ha dicho el señor Jon Arako el AHT es un proyecto burgues, globalizador dentro del ambito nacional de Euskal Herria, totalmente antiecologico y totalmente innecesario en nuestra pequeña nacion, Euskal Herria.
Proiektu Txikitzaileei EZ!
AHTrik EZ!
Es verdad que el TAV tiene muchas consecuencias negativas, y aunque yo también pienso que no es necesario, mirándolo desde otro punto de vista va a ser un gran avance. La construcción del Metro de Bilbao acarreó numerables quejas por parte de vecinos y de gente que no creía que fuese prescindible pero, ¿quién no ha montado en metro alguna vez? Al final a resultado una comodidad para todos los que vivimos entre Plentzia y Bilbo, incluso en la margen izquierda. Nos facilita una manera cómoda y relativamente barata para movernos de un lado a otro y además reduce la contaminación, ya que es un transporte público que ha conseguido que mucha gente lo utilice en vez de cojer el coche.
Aún así comentar que aparte de todos los contras que ha enumerado Arako también está el hecho de que mucha gente va a perder sus tierras o/y viviendas, y que les van a pagar muy poco por ellas. En Galicia hay un proyecto parecido (no estoy segura de que sea el TAV pero creo que sí) y las tierras por las que pase el tren sólo van a pagarse a 6€ el metro cuadrado. Y eso es un aunténtico engaño.